A cada minuto te me haces más lejano. Es como si te escaparas de mis manos, como si no pudiera retenerte, aunque sea en lo más ínfimo de mi pensamiento.
Tu poca concreción me desespera y me absorbe, y odio tu pasividad y la poca seriedad que demuestras a veces. No obstante...
"Mi estrategia es que, un día cualquiera, no sé cómo, ni con qué pretexto, al fin me necesites".
M.B.
No hay comentarios:
Publicar un comentario