No sé si finalmente me he hecho inmune, o es que tus gestos ya me resultan indiferentes. Después de tanto tiempo me he cansado de preguntarme qué hice mal, en qué fracasé, o cómo hubiera sido mi vida junto a ti. Me harté de seguir tus huellas, de intentar llamar tu atención, y de olerte sin posibilidad alguna de probarte. Creo que necesito algo que sea bastante más que tú, y que es más que justo que tenga nuevas y fructíferas oportunidades. No me vales, no me sirves, no me mereces. Asumo parte de la culpa porque, ya sabemos que no hace daño quien quiere, sino quien puede. Me ha costado mucho tiempo descifrar que no acabaremos juntos, pero gracias a todo, puedo considerarme más fuerte.
Adiós, amor tóxico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario